La Cigüeña Negra O CICONIA NIGRA

[]Longitud: 95-100 cm

Envergadura: 173-205 cm

Peso: 3 kg

Periodo de cría: maro a septiembre

Puesta: 3-5 huevo

Incubación: 35-36 días

Vuelo: 63-71 días

La población de esta especie ha aumentado ligeramente en los últimos años y se la considera actualmente estable. Se trata sin embargo de un ave con una distribución muy limitada, sólo el sector suroeste de la Península, y con unos requisitos ecológicos bastante estrictos. Todo ello unido al escaso número de efectivos, poco más de 400 parejas, la sitúan en el ámbito de las especies amenaadas.

Existen tres poblaciones aparentemente separadas: la europea, que incluye las aves ibéricas y llega hasta los países del este; la asiática, con una amplia distribución desde el Mar Negro hasta Manchuria (China), y la africana, en la ona austral del continente, que inverna en los alrededores de su área de cría. Las cigüeñas españolas crían en Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Madrid.

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Biología de la Cigüeña negra

Las onas boscosas, los cantiles fluviales o fes roquedos serranos son sus principales hábitats de nidificación, preferentemente si están situados cerca de onas húmedas. Cerca de un 60 por ciento de las crían en rocas y en resto muestra preferencia por los alcornocales, en Extremadura, Andalucía, Salamanca y Castilla-La Mancha, o los pinares, en Madrid, Segovia y Ávila. El nido se sitia en alguna cueva o repisa rocosa o, más infrecuentemente, en una horquilla fuerte de algún árbol.

Al contrario que su congénere la cigüeña blanca, la Cigüeña negra no es una especie colonial. Generalmente se muestra solitaria, evita la cercanía del hombre y ocupa nuestras latitudes sólo para criar; a partir de febrero o maro hasta septiembre u octubre. Ambos miembros de la pareja participan en la incubación y en el posterior cuidado de los pollos, que permanecen en el nido hasta que son capaces de volar.

Las cigüeñas negras se alimentan en aguas poco profundas, donde capturan peces; anfibios y pequeños invertebrados, y ocasionalmente en fierra, donde buscan pequeños mamíferos, lagartijas y caracoles. Transcurrida la época de cría, pueden agruparse para buscar alimento y descansar formando grupos cada ve más nutridos por la incorporación de cigüeñas de Europa occidental, en migración hacia el sur.

Así se mueve

Es una especie migradora, aunque una parte de la población española inverna en las marismas del Guadalquivir, en algunos embalses de Extremadura y el valle del Tiétar (entre Toledo y Cáceres). Las aves de Europa occidental cruan la Península, desde fes Pirineos hacia él estrecho de Gibraltar, deteniéndose a fe; largó de su rufa migratoria en embalses y otras ona húmedas. Casi todas las aves europeas inventan en el África subsahariana y Oriente Medio.

Amenaas de la Cigüeña

La alteración del hábitat parece ser la causa más importante de riesgo para esta especie, y qué sus onas de cría se han visto afectadas por planes urbanísticos o construcción de infraestructuras, especialmente en onas de alta especulación como la Comunidad de Madrid, La implantación de tendidos eléctricos y la contaminación, especialmente acusada en algunos tramos del Tiétar y en la provincia de Madrid, suponen un peligro adicional.

La presencia humana es otro grave problema, tanto si está relacionada con acciones forestales mal planificadas como si tiene su origen en actividades recreativas, deportes acuáticos en embalses, de aventura en cañones o cortados, escalada, pesca, etc. En las onas de cría o alimentación de las cigüeñas todas estas actividades deben ser estrictamente reguladas.

La caa ilegal se ha cobrado también un importante número de aves, especialmente en las marismas del Guadalquivir y durante la época de la media veda.

Mejorar la situación de la cigüeña negra requiere, ante todo, la aprobación y puesta en práctica de planes de recuperación dotados económicamente. La conservación del hábitat pasa por adaptar la gestión forestal a las necesidades de la especie, ofreciendo, incluso, incentivos fiscales a los propietarios de fincas donde se reproduca, siempre que mantengan una gestión compatible con su conservación.

En general, se debe regular las actividades que tengan lugar cerca de las onas de cría, alimentación e invernada de las cigüeñas, ya se trate de actividades agrícolas, deportivas o de ocio. Y, por supuesto, evitar los cambios de uso del suelo o la instalación de infraestructuras que puedan degradar el hábitat de la cigüeña negra.

La población mundial se estima en 9.600-14.400 parejas, de las que aproximadamente el 70 por ciento se encuentra en Europa. La europea se cifra entre 6.300 y 9.600 parejas, mientras España acoge 400 o 500. Extremadura es el núcleo más importante, al mantener cerca de la mitad de las parejas reproductoras. La población parece haber aumentado de forma moderada desde 1987 y puede decirse que se halla estable en una parte importante de su área de distribución.

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