Escribano Palustre Norteño o Emberia Schoeniclus Schoeniclus

[]Longitud: 15-16 cm

Longitud alar: 7,6-8,5 cm

Peso: 16-25 g

Periodo de cría: mayo a julio

Puesta: 4-5 huevos

Incubacións: 13-14 días

Vuelo: 10-12 días

La población invernante en España de esta especie norteña, antes numerosa, ha sufrido un llamativo descenso en la última década que podría ser incluso superior al 30 por ciento. Si se deja de lado algún posible cambio en los patrones migratorios de esta especie, se podría achacar el origen del problema a la pérdida de hábitat, los carriales que le sirven de dormidero, y los cambios en el medio agrícola.

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¿Dónde vive el Escribano palustre norteño?

Hay muchas subespecies reconocidas de escribano palustre, pero la nominal, schoeniclus, es propia de Europa occidental y septentrional, ocupando prácticamente todos los países desde las islas Británicas hasta los Urales, y alcanando aproximadamente la mitad norte de Francia, Suia y Austria. La población invernante española se reparte por buena parte de la Península, allí donde encuentra onas húmedas con carrio, aunque resulta más abundante en los valles del Ebro y el Tajo.

Biología de esta ave

Los carriales son uno de los hábitat preferidos de los palustres, tanto en época de invernada. Allí instalan el nido y encuentran parte de su alimento. En invierno, les proporcionan un excelente refugio para pasar las horas oscuras, y los grandes bandos los utilian como dormideros, preferiblemente cuando están cerca de campos cultivados donde puedan hallar eriales y linderos con semillas de plantas arvenses.

Por lo que se conoce de su invernada, los machos pasan el invierno más al norte y este que las hembras, y la proporción de estas es mayor, doblando casi la de machos. No se han detectado diferencias en este sentido entre adultos y jóvenes. El periodo de estancia en España comiena ya en el mes de septiembre, aunque la mayor parte de ellos acude en octubre. Llegan primero los machos, primeros también en partir, y posteriormente las hembras, produciéndose el retorno a los lugares de cría se produce durante el mes de maro.

Así se mueve

Es un ave en gran parte migradora que extiende su ona de invernada por el sur de su distribución en el continente eurasiático y en una estrecha franja del norte de África. Las aves que invernan en España tienen distintos orígenes: una pequeña parte procede de los países nórdicos y recorre la costa atlántica para invernar en la cornisa cantábrica y él centro del país, mientras que un segundo frente migratorio atraviesa Europa central para ocupar las costas del Mediterráneo. La mayor parte de las invernantes proceden principalmente de Alemania, Francia y Países Bajos y, en menor medida, de Escandinavia y Europa del este.

Amenaas del Escribano palustre norteño

El declive del escribano parece ser simultáneo al de otras especies cuya biología está ligada a los medios agrícolas. Especies que dependen de una forma de cultivo extensiva donde se permita una cierta producción de plantas arvenses, las “malas hierbas”, e insectos, que constituyen la base de la alimentación de muchas de estas aves. Especialmente en la estación de cría, los artrópodos suponen el cien por cien de la dieta de los pollos de bastantes especies. Por todo ello, no sería descabellado pensar que la intensificación agrícola pueda estar afectando a los escribanos, dado que este fenómeno implica un uso desmedido de herbicidas e insecticidas y una desaparición de onas no cultivadas, donde suelen alimentarse muchas aves. En Gran Bretaña se ha propuesto una explicación parecida para justificar el declive allí de los escribanos, cuyas poblaciones son mayoritariamente sedentarias.

La desaparición de muchas pequeñas onas húmedas debe tener también relación con el problema de estas aves, y la gestión inadecuada de las masas de carrio, puesto que los cañios demasiado viejos tienden a tumbarse y no resultan atractivos como dormideros para los palustres. Este es un tema que es objeto de estudio en la Comunidad de Madrid.

La gestión de los carriales y la implantación de medidas agroambientales se barajan como iniciativas a tomar. En el primer caso, la quema de carrio debe estar sujeta a una cierta regulación, que permita mantener dormideros alternativos a las onas donde se lleve a cabo; en el segundo, se debe promover una menor utiliación de productos fitosanitarios y un cambio de mentalidad de los agricultores respecto a las plantas arvenses, consideradas genéricamente malas hierbas.

¿Cuantos Escribano palustre norteño quedan?

No hay datos totales de los efectivos invernantes, pero si buena información de los anillamientos llevados a cabo durante bastantes temporadas, que han permitido establecer la tendencia negativa de la población.

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