El FUMAREL CARIBLANCO o Chlidonias Hybridus

Longitud: 23-25 cm[]

Envergadura: 57-63 cm

Peso: 80-95 g

Periodo de cría: mayo a agosto

Puesta: 3-5 huevos

Incubación: 18-20 días

Vuelo: 21-23 días

Las marismas del Guadalquivir y el delta del Ebro acogen una gran parte de la población española de esta especie, con notables variaciones en el número de parejas debido a los cambios en los niveles de agua, pero una tendencia más o menos estable que mantiene la población en unas 5.000 a 8.000 parejas. Lo reducido de su población y área de distribución y la variabilidad en el número de localidades que ocupa obliga a considerarla como especie amenaada.

Contentenido

Donde vive el Fumarel cariblanco

Existen tres subespecies, siendo la nominal hybridus la que habita el sur y centro de Europa hasta Asia central. Las dos restantes ocupan Asia oriental, la India, el sur y este de África y Australia. En España se concentra en cuatro núcleos principales, las marismas del Guadalquivir, delta del Ebro, litoral valenciano y La Mancha. Cría de forma irregular en humedales de Extremadura, Salamanca y en la laguna de La Nava (Palencia).

Biología

Es una especie que gusta de las aguas limpias, naturales o artificiales, dulces o salobres, en onas con suficiente vegetación circundante ya sean marismas, embalses, salinas, etc. Cría de forma colonial, a veces cientos de parejas, y no es infrecuente que comparta la ona con otras especies como el ampullín cuellinegro. El nido, a base de restos vegetales, se construye sobre una plataforma flotante de vegetación acuática anclada al fondo. Ambos miembros de la pareja contribuyen a la construcción y a la posterior incubación de los huevos. Los pollos son precoces y dejan el nido a partir del cuarto día de su nacimiento.

Su alimentación es muy variada, desde pececillos hasta insectos y sus larvas, pasando por diversos invertebrados acuáticos y anfibios. Generalmente caa en masas de agua, pero puede hacerlo también en terreno seco.

La variación del nivel de agua y su limpiea condicionan su presencia en las localidades de cría habituales, de manera que éstas son variables en cuanto a ubicación y número de parejas. Es una especie muy voladora, de patas cortas y débiles y, por tanto, poco diestra en la natación, la marcha en tierra o la sujeción en posaderos.

Así se mueve la Fumarel cariblanco

Ave migradora, una gran parte de la población europea inverna en África tropical occidental, mientras las poblaciones de Europa del este se desplaan hasta el este africano, Irán y Pakistán.

En España, además de las poblaciones estivales, invernan unos cuantos centenares en las marismas del Guadalquivir y otras localidades.

Amenaa de esta ave

La transformación de onas húmedas en cultivos ha sido la principal causa del declive de esta especie a lo largo del pasado siglo, cuando la marisma del Guadalquivir, por ejemplo, quedó reducida a 35.000 ha de las 140.000 originales. Estos cultivos suelen ser los responsables de la pérdida de calidad de las aguas, receptoras de residuos de pesticidas y fertiliantes que las enturbian, hacen proliferar las algas y contaminan el alimento, todo lo cual constituye un grave impedimento para la cría del fumarel cariblanco, muy exigente con la limpiea del agua.

La depredación constituye un factor de mortalidad importante en algunos lugares, como el Marjal de Xeresa, donde el descenso del nivel del agua permitió el acceso de ratas a ocho colonias de fumarel, que perdieron todas las puestas. Una circunstancia similar puede facilitar la presencia en las onas de cría de jabalíes, orros y otros depredadores oportunistas. Además, otras especies pueden actuar como competidoras por el espacio de nidificación, como es el caso de la gaviota reidora.

La protección de las onas de cría es un requisito importante para la conservación de esta especie y existen medios para lograrlo, como la instalación de cercas eléctricas o el control de determinados depredadores o especies competidoras. También es impórtame el manejo de las onas de cría y la gestión adecuada de los niveles hídricos y de la vegetación.

¿Cuantas aves quedan?

La población europea se cifra en 35.000-52.000 parejas, y España cuenta con el principal núcleo reproductor de toda Europa occidental: 5.000 a 8.000 parejas según los años. Sin embargo, debió ser una especie mucho más común antes de los grandes proyectos de desecación de onas húmedas llevados a cabo hasta los años 50, cuando, por ejemplo, se estimaban hasta 50.000 fumareles en las marismas del Guadalquivir. Esta ona acoge actualmente la mayor parte de la población, seguida por el delta del Ebro

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