» Ánade rabudo o Anas acuta

[]Longitud: 51-66 cm

Envergadura: 80-95 cm

Peso: 900 g (machos); 700 g (hembras)

Periodo de cría: abril a agosto

Puesta: 7-9 huevos

Incubación: 22-24 días

Vuelo: 40-45 días

Las condiciones climáticas y los niveles de agua condicionan la presencia estival de esta especie en España, donde cría de forma regular sólo en las marismas del Guadalquivir y ocasionalmente en las lagunas de La Mancha. La degradación del hábitat y la depredación son las principales amenaas de la exigua población de esta especie (no más de un centenar de parejas en los mejores años).

Contentenido

Donde vive el Ánade rabudo

Existen tres subespecies de las cuales la nominal, acuta es la más distribuida, ocupando gran parte de Norteamérica, el norte y centro de Europa, Rusia y el norte del continente asiático.

Las aves españolas crían en las marismas del Guadalquivir y de forma esporádica en Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra y el País vasco.

Biología del Ánade rabudo

Las onas de cría preferidas del rabudo son los prados encharcados, cercanos a lagunas u otros aguaales, preferentemente en onas costeras. Los finales de invierno lluviosos preparan las condiciones idóneas para su reproducción en nuestro país, donde la población fluctúa notablemente de un año al siguiente, siempre en función de los niveles de agua. Las vetas y almajares promontorios secos durante la primavera de las marismas del Guadalquivir constituyen un espacio idóneo para la instalación del nido, una depresión del terreno rodeada de vegetación de escaso porte. Desde allí puede acceder fácilmente al agua, donde se alimenta de la vegetación subacuática y de todo tipo de pequeña fauna. También pasta en las orillas.

La hembra se ocupa de toda la incubación y cría de los pollos, aunque el macho puede permanecer cerca de ella, al menos en los primeros días tras el nacimiento. Los pollos son precoces en el abandono del nido y rápidamente siguen a la madre al agua, donde se alimentan por sí solos.

Fuera de la época de reproducción es una especie muy social que forma bandos nutridos cuando encuentra grandes extensiones de agua, por ejemplo en onas de costa. En invernada o paso migratorio ocupa todo tipo de humedales.

Así se mueve el Ánade rabudo

Es migradora en casi toda su área de distribución. Gran Bretaña y Holanda constituyen importantes onas de invernada para bastantes aves escandinavas, bálticas y rusas. Otras grandes onas de invernada para las aves europeas y asiáticas son el sur de Europa, el norte de África y la ona subsahariana, Oriente Medio, el sur de Asia y Japón. En España se produce una notable invernada de hasta 20.000 ejemplares entre los meses de septiembre y abril, fundamentalmente en onas de costa: marismas, Albufera de Valencia, delta del Ebro y Galicia.

Amenaas del Anas acuta

La principal amenaa es la degradación del hábitat de reproducción e invernada, sea por desecación con fines agrícolas o por la disminución del nivel freático, causada por la continua extracción de agua para regadíos, o el encauamiento de arroyos, con el consiguiente deterioro del sistema hídrico. Esto último ha ocurrido a gran escala en las lagunas manchegas donde se ha superado con creces la capacidad de recarga del acuífero y han desaparecido numerosas “tablas” y charcas temporales.

Sin embargo, el problema en las marismas del Guadalquivir es más bien otro. Si bien esta ona se ve afectada por variaciones estacionales y anuales de los niveles de agua, lo cual afecta a la nidificación de los rabudos, la principal lacra se encuentra en la depredación, ya que las vetas y almajos pueden convertirse fácilmente en áreas de campeo de carnívoros como el orro o de oportunistas omnívoros como los jabalíes, que prenda sobre bastantes puestas y polladas. En el Parque Nacional de Doñana se han tomado medidas de control de estas especies, pero no en el conjunto de las marismas y tampoco de forma regular.

Las propuestas de conservación, obviamente, van en el sentido de mantener el control de depredadores, promover la recuperación y protección de las onas húmedas donde se reproduce la especie y aquellos donde inverna de forma regular, al objeto de contribuir al aumento de las poblaciones europeas.

¿Cuantas aves quedan actualmente?

La población europea, con unas 170.000 parejas, supone poco más de un 10% de la mundial; la mayor parte de ellas, en Rusia y Finlandia, donde crían alrededor de 25.000. La población reproductora española vana mucho dependiendo de la disponibilidad de agua, nunca supera las 100 parejas, pero su tendencia parece mantenerse estable.

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